La frase limpia para empezar
Correlyn calcula correlaciones entre tus registros de comida y tus registros de síntomas. Una correlación significa: dos eventos aparecen juntos más a menudo de lo esperado. No es una afirmación de causalidad.
Si la estadística del tomate muestra 70% de match en 2–24h, es posible que el tomate sea tu disparador. Es igualmente posible que cuando comes tomate ocurran otras tres cosas (comida tardía, vino tinto al lado, estrés tras la jornada) que sean el verdadero detonante.
Sesgos clásicos en el self-tracking
1. Sesgo de confirmación
Registras más síntomas cuando sospechas que hoy importa. Sospecha sobre el tomate → prestas atención particular a una cefalea que de otro modo habrías pasado por alto. Resultado: la app „confirma” tu sospecha de forma artificial.
Antídoto: registra también días negativos (sin síntomas, nada particular — simplemente „ok”).
2. Sesgo de recuerdo
Recuerdas mejor los síntomas tras tomate que los días con tomate y sin síntomas. Pero la app solo calcula con lo que realmente introduces.
Antídoto: registra a tiempo, idealmente justo después de la comida/síntoma. Más de 6h después, de memoria = datos basura.
3. Sesgo de selección
Si solo registras días notables, parecerá que todo correlaciona con todo.
Antídoto: también registra días normales — solo así la confianza de Wilson tiene un denominador con el que trabajar.
4. Correlaciones espurias
Con suficientes pares comparados, la matemática siempre encuentra alguna correlación, incluso sin nada detrás (Schwarz et al. 2016 sobre testeo múltiple). Si monitorizas 20 alimentos × 8 síntomas × 4 ventanas son 640 pares — por puro azar aparecerán algunas „notables”.
Antídoto: mostramos la cota inferior de Wilson y la N. Mira las dos, no solo el porcentaje.
5. Confusores (tercera variable)
- Vino tinto + queso juntos → la app ve disparador queso, pero era el alcohol.
- Fin de semana → más síntomas por estrés + dieta distinta a la de los días laborables.
- Ciclos hormonales → días concretos con mayor sensibilidad sintomática.
Antídoto: cuanto más registres, más se atenúa esto. Nunca del todo.
Cuándo un patrón se vuelve serio
Una regla práctica que nos resulta útil (sin ciencia, solo experiencia):
- N ≥ 10 ocurrencias del alimento
- Confianza ≥ 50% (cota inferior de Wilson)
- Constante durante al menos 4 semanas
- Una „mejor ventana” clara con distancia notable respecto a las demás
Si se cumplen los cuatro, vale la pena un ensayo de eliminación/reexposición. Pero: siempre discútelo con alguien que sepa del tema — médico de familia, dietista, alergólogo.
Cuándo acudir al médico
- Molestias persistentes de nueva aparición
- Reacciones graves (disnea, hinchazón, circulación)
- Más de un alimento implicado → estudio alergológico profesional
- Signos acompañantes como pérdida de peso, sangre en heces, fatiga persistente
- Carga mental por el propio tracking (palabra clave ortorexia)
La tagline honesta
Correlyn es una herramienta de self-tracking. Convierte tus datos en matemática, no la matemática en diagnóstico. El paso de „patrón” a „disparador” ocurre fuera de la app — con tu médico, con un test de eliminación, o con un sano auto-experimento.
Este artículo es contenido educativo, no un diagnóstico médico ni una recomendación terapéutica.